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Sinonimia: Anticuerpos hacia el antígeno de superficie de hepatitis B, Anti- HBVs, HBVs Ab.

Significado clínico:

Cuando ocurre una infección de hepatitis B el anti-HBVs aparece en el suero varias semanas luego de la desaparición del HBVs Ag (antígeno). Comienza a detectarse entre 1 a 4 meses del comienzo de los síntomas. En ocasiones su aparición se verifica más tarde, a los 4-6 meses luego del comienzo de la enfermedad y se detecta por métodos muy sensibles en el 80-90% de los pacientes que eliminan el virus. Pueden ser transferidos por transfusiones sanguíneas, inmunizaciones con inmunoglobulinas de hepatitis B o en neonatos de madres con hepatitis B.

Son los verdaderos anticuerpos neutralizantes dirigidos contra la envoltura viral.

Los anticuerpos anti-HBVs permiten la eliminación del virus circulante. La detección tardía de estos anticuerpos, en forma libre, es debida a que previamente, a medida que son sintetizados, deben irse a las partículas de Dane y subvirales para formar inmunocomplejos.

La presencia de los anticuerpos contra el antígeno de superficie de la hepatitis B indica infección pasada, con resolución de la infección o vacunación contra el virus. Sin embargo, en individuos convalecientes el anti-HBs puede caer dentro del límite de detección.

En los individuos vacunados es el único marcador positivo e indica protección contra la infección por virus de hepatitis B.

El anti-HBVs se detecta varias semanas o meses después de la desaparición del HBVs Ag.

Persiste durante la convalecencia y puede o no desaparecer con la resolución de la enfermedad.

Sin embargo, muchas veces la aparición del anti-HBVs a niveles detectables es bastante corta en el tiempo y de difícil detección.

El anti-HBVs sé positiviza meses después de la desaparición del HBVs Ag (período ventana de diagnóstico).

En casos raros el anticuerpo aparece antes de desaparecer el HBVs Ag y en casos excepcionales el anti-HBVs  puede coexistir con el HBVs Ag juntos en el suero al mismo tiempo.

En el curso de una serología atípica de hepatitis el anticuerpo puede aparecer al comienzo de la enfermedad (usualmente en ausencia de HBVs Ag).

Una aparición simultánea de anticuerpos y antígeno de superficie se puede dar en:

· En el curso de una hepatitis aguda, transitoriamente, ambos marcadores se hallan en baja concentración (inmunocomplejos) en suero, obtenido un tiempo después sólo contendrá el anticuerpo.

· Reinfección doble con dos diferentes serotipos de hepatitis B. La presencia persistente o temporaria del HBVs Ag refleja una de las dos infecciones. El anticuerpo serotipo específico (anti-d, anti-y, anti-w, anti-r, pero no anti-a) de la segunda infección pertenece a otro serotipo diferente al del HBVs Ag de la primera infección. Ambos marcadores pueden persistir por un período prolongado y a altas concentraciones.

· Hallazgos de un falso positivo del HBVs Ag o anti-HBVs  (la causa más común) los falsos positivos generalmente son por bajos títulos y son reproducibles en la mitad de los casos.

· La infección de una persona anti-HBVs positiva con una mutante del HVB la cual se caracteriza por un cambio en un aminoácido en el determinante a del HBVs Ag. Tales infecciones con una mutante inmune de escape del HBV en individuos anti-HBVs positivos son vistas principalmente luego de la inmunización o luego de la administración de inmunoglobulina de hepatitis B.

Un hallazgo de anti-HBVs indica:

-Infección pasada con inmunidad.

-Inmunización por hepatitis.

-Administración previa de inmunoglobulina para virus B (hallazgos positivos aun luego de 6 meses).

-Contacto con HBVs Ag no infecciosa (por ej, debido a transfusiones de sangre).

En contraste con una la infección pasada, en la cual el anti-HBVcore es negativo en el caso de tres muestras pasadas.

Falsos positivos se encuentran en el 1 % de todos los test para anti-HBVs.

Se debería utilizar la determinación de anti-HBcore para conocer una infección pasada y verificar inmunidad.

Solo si el anti-HBVcore y anti-HBVs son positivos se considera que está inmunizado.

Es preferible realizar anti- HBcore primero y luego sólo a los positivos realizarles anti-HBs.

En receptores de transplantes la reinfección por HBV es un problema por la necesidad de la inmunosupresión. La reinfección ocurre, especialmente en HBVe Ag positivos y se caracteriza por un curso letal y desfavorable.

Una profilaxis de largo tiempo con inmunoglobulina para el virus B contra la reinfección puede ser efectiva y prolongada. Una concentración de por lo menos 100 IU de anti-HBVs /ml se debe mantener por la administración regular de inmunoglobulina.

La frecuencia para la determinación de anti-HBVs depende de la vida media de los anticuerpos administrados. La reinfección puede ocurrir a pesar de los anticuerpos esto se debería a mutantes inmunes de escape.

Seroconversión crónica HBVs Ag –> anti-HBVs:

No siempre se alcanza esta etapa.

Es en esta etapa donde se alcanza la inmunidad protectora para HBV, dada la aparición de los anticuerpos anti HBs 50% o más de los individuos anti-HBVs (+) son reacción en cadena de la polimerasa (PCR) (+), lo cual significa que la viremia persiste, aunque en muy bajos niveles.

Cualquiera de los pacientes crónicos que experimenten esta seroconversión deben ser monitoreados periódicamente frente a los riesgos de aparición de cirrosis o carcinoma primario de hígado.

El breve período durante el cual no se detecta HBVs Ag ni anticuerpos anti-HBVs se conoce como período de ventana inmunológica.

El diagnóstico en este período sólo puede hacerse en función de otros marcadores, como por ejemplo mediante la detección de anti-HBVc, pueden detectarse también anticuerpos anti-HBVe.

El anticuerpo anti-HBVs puede durar en circulación 2 ó 3 años o quizás más, pero la memoria inmune generada por la infección confiere protección permanente.

Utilidad clínica:

  • Screening. De inmunidad en individuos con incrementado riesgo de exposición al virus de la hepatitis B (profesionales de la salud: médicos, odontólogos, bioquímicos, etc.).
  • Evaluación de la inmunidad hacia el virus B. Este test es ampliamente usado para determinar la eficacia de la vacunación. La determinación de anti-HBVs 4-8 semanas después de la tercera dosis de la vacuna permite concluir por cuánto tiempo se estará protegido Si es superior a 100 UI/ml el refuerzo recién se hará luego de transcurridos 10 años. En niños péquenos se recomienda la vacuna de la hepatitis B, no se indica ningún screening serológico previo, ni tampoco para observar el éxito de la vacuna .En los niños, a diferencia de los adultos es muy raros observar inmunidad previa o falla de la inmunización.
  • En el personal médico dado que la determinación de anti-HBVs  puede tener falsos positivos no se deberá vacunar sólo a los que tengan anticuerpos anti-core totales positivos sino a todos.
  • Un mes luego de la tercera dosis se deben cuantificar los anti-HBs y el título debe ser de al menos de 100 UI/L y la inmunidad se espera sirva para 10 años aun si los anticuerpos bajan a límites no detectables.
  • En una reexposición los anticuerpos van a aumentar rápidamente debido a la memoria inmunológica pero la enfermedad no ocurre.
  • Con una concentración de 10 UI/L que es considerado el límite inferior más bajo de inmunidad no es necesario un monitoreo serológico o una revacunación.
  • Si luego de la tercera dosis de vacunación la concentración de anticuerpos es menor de 100 IU/L (no respondedores o baja respuesta) se debe revacunar y monitorear serológicamente los anticuerpos.
  • Diagnóstico: junto a la determinación de anti-core permite evaluar si el sujeto tiene inmunidad debido a una infección adquirida naturalmente o si existe una hepatitis B crónica en un paciente con HBVs Ag negativo.

Variable por enfermedad:

Se ha descripto la presencia simultánea de HBVs Ag y anti-HBVs, asociada a la aparición de inmunocomplejos circulantes HBVs Ag/anti- HBVs, por lo que se ha implicado a la hepatitis B en algunos procesos de base inmunológica (poliartritis nodosa, glomerulonefritis membranosa en niños). Asimismo, es posible detectar estos inmunocomplejos en el suero de pacientes con hepatopatías crónicas y en menor proporción en algunos portadores sanos.

Bibliografía:

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2. Mandel, Bennett and Dolin. Enfermedades infecciosas. Principios y Prácticas. Editorial Panamericana, 4ª edición; Madrid, España. Año 1997

3. Savy Vilma L, Candurra, Nelida A. Manual de técnicas de diagnóstico virológicos rápido.Sociedad argentina de virología. Asociación Argentina de Microbiología. Noviembre 1995.

4. James M. Crawford, M D,PHD The liver and the biliary tract 1995

5. Programa de Educación contínua de la Fundación Bioquímica Argentina. Hepatitis virales.1996

6. Serología de las hepatitis viricas. Procedimientos en microbiología clínica.1993